PRIMERA PARTE

Adoracion, que significa?


LAS PALABRAS IMPLICADAS


-Proskuneo. Se relaciona con la idea de besar (la tierra para honrar las deidades). Llegó a connotar el postrarse en reverencia. El Señor la uso en Juan 4:24.
LATREO. Esta palabra altamente significativa comunica la idea de que la adoración es servicio sacerdotal


La vida del creyente en su totalidad debe ser de servicio-adoración (Romanos 12:1)
La oración refleja esta clase de adoración (Hechos 13:2; Romanos 1:10)
La palabra aparece varias veces relacionada con la acción de dar (Ro.15:27; 2 Corintios 9:12)
El ministerio general del Evangelio es servicio-adoración (Romanos 15:16; Filipenses 3:3)

Es posible que el hecho de que se use esta palabra en vez de la primera con respecto a la adoración del creyente, se deba simplemente a que, puesto que Cristo no es visible hoy en día, nuestra adoración ha de demostrarse en servicio.

La adoración de la iglesia, entonces, consiste en:
servicio individual,
corporal,
público y
privado para el Señor,
lo cual se produce por reverencia y sumisión a Quien es completamente digno.


El Carácter de la Adoración (Juan 4:24)

“En espíritu” incluye tres cosas en cuanto al centro de adoración.

a)La adoración puede y debe efectuarse en cualquier lugar y en todo lugar, puesto que lo espiritual no está confinado a un lugar o un tiempo determinado.

b)La adoración proviene del espíritu del hombre (Hebreos 4:12). No es algún rito meramente superficial.

c)La adoración genuina es una experiencia de persona a Persona, honrando con nuestro espíritu a Dios, quien se reveló por medio del Señor Jesús, en todo tiempo y en todo lugar.

En verdad” significa que el carácter de la adoración ha de ser genuino y sin pretensión.
-Dios aborrece la adoración insincera (Isaías 1:10–17; Malaquías 1:7–14; Mateo 15:8–9).

-La adoración falsa es aquella que no está de acuerdo con la Palabra de Dios revelada.

-Por lo tanto, para adorar en verdad se necesita un conocimiento creciente de la Palabra, lo cual también aumentará nuestra estimación del valor del Dios que adoramos.